«Tengo un hijo muy alto llamado Barron. ¿Han oído de él?». Ante esta pregunta, Trump hijo se levantó de su silla, siendo ovacionado por los asistentes a la ceremonia de cambio de mando, realizada en el Capitolio. El joven saludó al público, hizo el gesto de la victoria y esbozó una sonrisa fría y segura. Luego, el orgulloso padre alabó las ideas que este le dio durante la campaña presidencial. «Ganamos el voto de los jóvenes por 36 puntos. Él me decía: ‘Papá tienes que salir y hacer esto o aquello'». Dijo además que su hijo «respeta mucho» a los jóvenes y que fue idea suya participar en el podcast de Joe Rogan, es el más escuchado en Spotify con un promedio de 19 millones de seguidores, principalmente hombres jóvenes. En esa ocasión, el entonces candidato republicano conversó durante tres horas con el popular podcaster. Tras su entrevista, Rogan declaró su apoyo a Trump. «Lo de Joe Rogan fue genial, ¿verdad? Todos sus consejos fueron buenos, Barron entiende el mercado», agregó. Del resto de sus hijos solo mencionó sus nombres.
Según confirman diversos miembros del comando de la campaña presidencial, Barron lo convenció para que se reuniera con streamers y podcasters. En una entrevista de mayo del año pasado, Trump afirmó que confiaba mucho en el “ojo político” de su quinto hijo. “Él ha visto cómo funcionan las cosas. No necesita escuchar mucho para hacerse una idea. Es muy inteligente. Es un gran tipo”, declaró.
Según Jason Miller, uno de los principales asesores del nuevo presidente, Barron desempeñó un papel “sorprendentemente relevante” en la estrategia digital de la campaña. «Estuvo muy involucrado en la selección y recomendación de varios podcasts a los que deberíamos ir», declaró Miller en The Washington Post, destacando que cada una de sus propuestas resultó en grandes éxitos para su padre.
Miller agrega que, gracias a las recomendaciones de Barron, Trump participó también en los populares -y disruptivos- podcasts de Theo Von y Logan Paul, logrando conectar con el público de entre 18 y 28 años. Y las cifras lo demuestran: el 56% de los votantes de este segmento respaldaron a Trump en 2024, frente al 41% que lo hizo en 2020, según el Centro de Información e Investigación sobre Aprendizaje Cívico.
Fanático de las criptomonedas
Cuando Donald Trump llegó a la Casa Blanca en 2017, Barron tenía apenas 10 años y se mantuvo lo más alejado posible de los focos, a diferencia de sus hermanos Ivanka, Don Jr., Eric y Tiffany. Su madre, Melania, quería mantenerlo lejos de las luces y críticas.
Chelsea Clinton, hija del ex presidente Bill Clinton, apoyó ese derecho: «Creo firmemente que si eres un ciudadano particular posees un derecho inalienable a la intimidad».
El más pequeño de los Trump se crió en Nueva York y fue a los colegios privados más exclusivos del Upper West Side. Tras la llegada de su padre al poder en 2017, empezó a vivir en la Casa Blanca y siguió sus estudios en la St. Andrew’s Episcopal School de Maryland, colegio al que tradicionalmente van los hijos de los presidentes. Cuando concluyó ese mandato en 2021, la familia se instaló en Palm Beach (Florida), donde Barron terminó sus estudios.
Ahora está en su primer año en la Stern School of Business, de la Universidad de Nueva York (NYU), una de las instituciones académicas más prestigiosas del país. Esta elección muestra su interés por los negocios y la influencia de su padre.
Además del inglés, el joven habla fluidamente esloveno, el idioma nativo de su mamá, y según asegura su padre, incluso domina el chino. Sin embargo, hasta el momento nadie ha confirmado esa información.
Para la inauguración de este año, el joven llegó al Capitolio vistiendo una chaqueta azul marino que combinaba con una corbata del mismo tono y una camisa blanca. Como guiño a su país, lució un broche de la bandera de Estados Unidos en la solapa. Lo acompañaban Melania y su abuelo paterno, Viktor Knavs.
Destacando por sus más de dos metros de altura y un peinado hacia atrás a la gomina, tal como lo luce su hermano Donald Jr., Barron saludó caballerosamente a Joe Biden, se sentó justo detrás de su padre y a la derecha de su madre, de quien es muy cercano. Al otro costado estaba Elon Musk.
También fue fotografiado en un almuerzo en el Congreso hablando con el senador Tom Cotton de Arkansas y Pete Hegseth, el candidato de su padre para secretario de Defensa. También conversó animadamente con el multimillonario Jeff Bezos.
Pese a que el joven seguirá asistiendo a sus clases en Manhattan, en la Casa Blanca tiene asignada una habitación y, debido a su estrecha relación con sus padres, se espera que pase varios días al mes en Washington.
Los medios norteamericanos se han preguntado si este “estreno en sociedad” y el ser públicamente tratado como asesor por su padre, significa que Barron dejará su bajo perfil.
“Lo más probable es que ahora tenga un mayor protagonismo. Un rol parecido al de sus hermanos Donald Jr., Ivana y Eric: orejeros del patriarca y encargados de supervisar áreas de especial interés para él”. De hecho, el más joven de los Trump también lo ha aconsejado sobre en qué proyectos relacionados con las criptomonedas participar, otra de sus pasiones. Durante el lanzamiento de la criptoempresa de Trump, World Liberty Financial, en septiembre, Barron fue nombrado “visionario DeFi” del proyecto, una referencia a la rama de cripto conocida como finanzas descentralizadas.
Además, siguiendo sus consejos, apenas asumió como primera dama, su madre lanzó su propia criptomoneda: $Melania, la que se suma a $Trump, también impulsada por el universitario. Sin embargo, estas monedas son conocidas como “monedas meme”, ya que son más bien una herramienta de marketing y no tienen un valor monetario real. Estas suelen inspirarse en memes, personajes o tendencias de Internet.
Luego de la ceremonia de investidura, Barron fue recibido como un héroe en un mitin trumpista en el Capital One Arena de Washington. Cada vez que su rostro aparecía en la pantalla, la multitud reaccionaba con un salvaje aplauso.
«Es un gran chico, es alto, guapo, ha sido un gran estudiante y le gusta la política», repitió su padre en el acto. Tal ha sido el revuelo, que ya hay seguidores del presidente que ven a Barron como un líder MAGA (acrónimo de Make American Great Again) e, incluso, como futuro presidente de Estados Unidos.
“No me extrañaría que se empezará a hablar de él, no de Ivaka, Eric ni Donald Jr., como el verdadero heredero del trumpismo”, afirma un perfil publicado en el diario USA Today.