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Mercado laboral: las nuevas reglas del juego

El éxito en este nuevo año dependerá de la habilidad de las empresas para crear sistemas humano-tecnológicos equilibrados que mejoren, en lugar de reemplazar, las capacidades de los colaboradores. Quien logre dar con esta fórmula tiene mayores chances de destacar este 2025 que recién comienza.

30 diciembre 2024

Cómo cambiará el mundo del trabajo en 2025 es la interrogante que intenta responder la influyente revista Forbes en su última edición. “El mercado laboral no será marcado únicamente por la IA, sino también por la demanda de espacios laborales más amables y balanceados. Para muchos trabajadores, especialmente para los más jóvenes, el bienestar personal es tan relevante como un buen sueldo. Las compañías están navegando por una combinación cada vez más compleja de tecnología y dinámica humana”, explica Laura Schuster del International Academy to Innovate Human Resources (IAIHR), citada por Forbes. Según esta publicación, seis son las tendencias que están transformando la manera en que trabajamos.

1.- La revolución de la IA se encuentra con la realidad

A medida que las organizaciones enfrentan cambios tecnológicos, la implementación de tecnologías de IA está cambiando profundamente la forma en que hacemos nuestro trabajo. Si bien un estudio sobre transformaciones laborales del IAIHR afirma que el 34% de los departamentos de marketing de las empresas encuestadas utilizan regularmente IA generativa, sólo el 12% de ellas han capacitado a sus trabajadores en su empleo más allá de lo básico. Además, el 87% de los ejecutivos anticipan que los roles y responsabilidades de sus colaboradores serán ampliados, no reemplazados, por la IA generativa. “El auge de la IA exige una estrategia equilibrada y sensata que mejore las capacidades humanas. Sin embargo, si las compañías no educan a sus trabajadores para aprovechar al máximo las nuevas tecnologías, no se logrará unir las capacidades digitales con las humanas”.

2.- Empleados y jefes: ¿más cerca o más lejos?

Luego de la pandemia, la “geografía de los lugares de trabajo” continúa evolucionando. Ya no es solo la consolidación de la modalidad híbrida de trabajo, sino que también es crecientemente común que los ejecutivos y sus colaboradores tengan oficinas en distintos lugares de la ciudad, algo especialmente común entre las startups y emprendimientos. Las organizaciones medianas y pequeñas, en vez de invertir en oficinas, han optado por espacios de cowork. “Casi un tercio de la fuerza laboral ahora es ‘transmetropolitana’, lo que significa que un trabajador vive en un área metropolitana diferente a la del gerente o colega. Si bien esto ofrece una gran flexibilidad, también crea nuevos desafíos para los líderes con equipos remotos o híbridos, y complejiza los esfuerzos para establecer y mantener una cultura laboral sólida y transversal”, explica Laura Schuster. Agrega que hoy el desafío es construir una cultura institucional a través de metas claras, de una misión y visión compartidas, y de logros beneficien a todos los miembros de la organización.

3.- Un nuevo contrato de trabajo: sueldo y bienestar garantizados.

“Mientras la tecnología remodela la forma en que trabajamos, se está produciendo una revolución paralela a medida que construimos colectivamente un ‘nuevo contrato laboral’. El 43% de los empleados confiesan estar agotados y el 37% afirma que muchas veces su esfuerzo no es reconocido por los jefes. Y eso ya no es tolerable por los trabajadores”, asegura la especialista en recursos humanos de IAIHR. Ante esta realidad, la respuesta es tener horarios más flexibles, mediciones en base a resultados más que en las horas dedicadas al trabajo, e incentivos no solo enfocados en recompensas económicas. Paralelamente, dice Forbes, la mayoría de las empresas están aumentando su inversión en la salud mental de sus empleados, en herramientas de resiliencia y manejo del estrés, en telemedicina, y en programas de atención plena y meditación. “Se ha entendido que priorizar el bienestar de los empleados significa una productividad y un compromiso significativamente mayores”.

4.- Transparencia salarial

Varias empresas norteamericanas han optado por hacer públicos los sueldos de sus trabajadores de todos los niveles. “La transparencia fortalece las relaciones entre empleadores y empleados, fomenta la confianza y la lealtad, al mismo tiempo que mejora la reputación de la marca. Además, esto puede ser una clara ventaja competitiva a la hora de atraer y retener a los mejores talentos”, asegura Laura Schuster. De esta forma, continúa, se garantiza que no existan diferencias salariales entre hombres y mujeres, que la escala de remuneraciones sea justa y objetiva, y que los trabajadores sepan con claridad cuáles son sus expectativas de sueldo a medida que van ascendiendo en la compañía.

5.- Organizaciones “antifrágiles”

De acuerdo a la IAIHR, a diferencia de la resiliencia tradicional que simplemente ayuda a resistir las crisis, las organizaciones “antifrágiles” se fortalecen activamente a partir de las turbulencias y desafíos. “Las compañías de vanguardia buscan crear entornos donde se prioriza el crecimiento y la adaptabilidad”. En esa línea, una encuesta de LinkedIn detectó que el 79% de los líderes reconocen la necesidad de adaptarse a los rápidos cambios tecnológicos. “Las organizaciones que promuevan una cultura donde el fracaso se ve como una oportunidad de aprendizaje, estarán preparadas para adaptarse y crecer a través de la experimentación permanentes”.

6.- Las habilidades como la nueva moneda

En un panorama laboral que cambia rápidamente, una de las claves para el éxito en la contratación de colaboradores es basarse en las habilidades de los postulantes, más que en los títulos académicos e, incluso, en la posición que estos tenían en sus trabajos previos.

“Esta visión representa al mismo tiempo un desafío y una oportunidad. Dado que las habilidades se están convirtiendo en la ‘nueva moneda´ del mundo del trabajo, las organizaciones han reconocido que el aprendizaje y el desarrollo continuos deben ser parte de su ADN”, argumenta la experta de IAIHR. El artículo de Forbes argumenta que la evidencia es convincente: las empresas que contratan basándose en habilidades obtienen resultados considerablemente mejores. Además, los trabajadores sin título muestran tasas de retención un 20% más altas cuando son contratados para roles que anteriormente requerían una formación académica específica.